Veronica Pascual

Nadil, Verónica (Cádiz)

Un día Waco apareció en mi camino, sin más. Lo vi y lo único que pensé fue… “Chaman, Chaman”. Me produjo una gran curiosidad, pero se quedó en eso. Lo que no sabía en ese momento es que nuestras vidas y caminos se volverían a cruzar meses más tarde, no sabía la gran ayuda que recibiría por su parte.
Considero que he tenido una vida maravillosa aunque con grandes golpes que me han hecho madurar, crecer y evolucionar. Uno de esos golpes ha sido muy fuerte, me ha dejado casi paralizada. Ante estas situaciones uno se replantea las cosas y la forma de vida, valoras todo desde otro punto de vista, desde una nueva perspectiva. Aprendes qué es lo importante en la vida.
Con mucho trabajo personal he aprendido que se puede vivir sin la necesidad de experiencias tan duras y dolorosas. Ahora me permito que las cosas sean sencillas y buscar ayuda sin la necesidad de enfermar para ello. Me permito disfrutar y ser feliz, ser merecedora de mi vida.
Isabel y Waco han realizado un trabajo maravilloso, con mucho amor y luz. Han permitido que comprenda mis dones y habilidades, que los integre completamente y los ordene, que los acepte. Me han ayudado a ser una persona completa, una persona que es como es, y que ahora quiere ser así.
Mil gracias de corazón.
Con todo mi amor y cariño.