Svitlana Gedz

07/01/2017

Hola, me llamo Svitlana Gedz.

Mi corazón ahora está lleno de felicidad. ¡En mi vida había sucedido un milagro así!, y me gustaría compartirlo con todos, especialmente con las mamás. Tuve suerte de conseguir una cita con el Chaman Waco. Mi hijo también estaba muy interesado. Al tener mi hijo la sesión con Waco, le encontré muy emocionado y con mucha energía. Mi primer encuentro con Waco fue impresionante. Me atendió demostrándome que era un hombre muy sereno y con muchísimo poder energético. Ese día fue mi renacimiento. Esta misma tarde no paraba de intercambiar emociones con mi hijo. Sucedió algo maravilloso. Me abrazó y no cesaba de decir que yo era la mejor madre del mundo. Me besaba en la frente y lo repetía una y otra vez. Lloramos y reímos. No podíamos separarnos, en medio de la calle y sin darnos cuenta de que los minutos se convertían en horas. Me dijo que me perdonó hace mucho tiempo, que él siempre me valoraba. Desde hace 17 años que yo sentía culpabilidad porque había dejado a mi hijo con mis padres, y yo fui a buscarme la vida a otro país. Entre nosotros siempre había un silencio amargo, yo estaba trágicamente desvalorizada, pensando que mi hijo jamás me iba a perdonar. Pero aquella noche llena de magia, me confesó que no pensaba que él tuviera suficiente valor de decirme todo aquello. ¿Acaso no es un milagro? Qué maravilloso es ese sentimiento de liberación, después de todos esos años llenos de amargura y rencor. Simplemente sucedió una reconciliación entre madre e hijo. Doy mil gracias a Waco, por su excelente trabajo y su corazón lleno de amor.

Un muy fuerte abrazo.

Svitlana Gedz