Mari Ángeles

Es curioso como sucedió todo, llegue a Paco (Waco) a través de alguien que hacia años que no mantenía relaciones de amistad pero todo ha cambiado.
Cuando nos dijeron que a mi hijo Izan de 3 años le habían diagnosticado un tumor cerebral, dudé mucho si era cierto puesto que no presentaba síntomas que nos hiciera pensarlo. Finalmente tuvo que ser intervenido quirúrgicamente del tumor, la operación le mantuvo 3 meses ingresado con una grave infección de fiebre que no se sabía de donde venía hasta que a Paco (Waco) le entregaron la foto de Izan y me llamaron para decirme que no tendría más fiebre y así fue.
¡Como no sentir curiosidad por esta persona¡
Cuando salimos del Hospital y le conocimos me habló de cosas que no todo el mundo puede creer y entender. A Izan le tocaba la cabecita pero no paraba de llorar, le habían hecho daño tantas veces en el Hospital que no confiaba en nadie, pero la segunda vez que lo vió se quedó tan tranquilo que parecía que fuese su amigo de toda la vida.
Han pasado casi tres años y no hemos dejado de ver a Paco (Waco). Al día de hoy todavía los médicos le hacen revisiones cada cierto tiempo y les estoy muy agradecida de lo que han hecho pero cuando llega el momento de saber los resultados la tranquilidad que me transmite Paco (Waco) no la consiguen ellos.
No quiero desconectar de él nunca.
Para mí entre todos consiguieron QUE UNO DE LOS PILARES DE MI VIDA QUE TANTO SE HA TAMBALEADO YA SE SOSTIENE FIRMEMENTE.
Que me quedo con lo bueno y con lo mejor del verano del 2009.