Despertar nuestra conciencia

¿Cómo os diría que es el espacio espiritual, para mí? 

Es el lugar en el cual podemos sentirnos en conexión con nuestra esencia, con nuestros poderosos compromisos de querer hacer y a veces no poder, porque nos limitan nuestros aprendizajes anteriores que son nuestros miedos, a veces se representan en vivencias que sin saber están ahí para que sepamos como superarlas y reconducirla a nuestros objetivos, a nuestra meta.

¿Qué es lo que quiero en la vida y dónde quiero estar?

Esta es una pregunta grandiosa y verdadera, primero tendríamos que entender porqué estamos aquí, ahora escuchando estos mensajes, porque tengo que vivir tantas experiencias, algunas buenas y otras no tanto, porque tengo que superar que seres queridos abandonen la tierra cuando yo aún me quedo en ella. Todas estas preguntas son el reflejo de nuestra existencia, del porqué a todas nuestras dudas y miedos.
Podemos aprender que nuestro espacio nos ayuda a estar en paz y entender que las cosas ocurren porque elegimos crecer y ser mejores en la vida, sin sufrimiento y sin desesperación.

Tenemos que ser conscientes de algún modo que un cambio llega y se hace presente. El despertar de la conciencia representa la conexión consciente de la existencia nuestra en la tierra y del porque de nuestra vida terrenal. Ser sabedores de como sentimos por nuestro cuerpo, como actuamos por nuestra mente y como entendemos que si queremos y pedimos estar bien es por la necesidad de cambiar a un estado de conciencia entendido desde nuestro día a día y con todos nuestros compromisos terrenales a los cuales estamos sujetos y tan necesarios son para nuestro aprendizaje.

Tengamos pues mucha curiosidad en querer experimentar con nuestras propias experiencias desvelar y reconocer el gran potencial que tenemos,nuestras habilidades, cualidades y talentos que existen impresos en nuestro nacimiento para así saber que somos seres que elegimos nuestra existencia y el saber vivir y resolver nuestros conflictos y bloqueos depende de nuestro despertar de la conciencia.

Xabel